En su mensaje a tres años de gobierno, el gobernador Américo Villarreal Anaya aseguró que su compromiso con Tamaulipas “no conoce límites” y que continuará impulsando un modelo de desarrollo sustentado en el humanismo mexicano.
Desde el Teatro Amalia González Caballero, el mandatario hizo un recuento de los avances alcanzados en distintos rubros, destacando la mejora en las condiciones de seguridad, el fortalecimiento de las finanzas públicas, el crecimiento de la obra social y la reducción sin precedentes en los niveles de pobreza.
Acompañado por su esposa y presidenta del DIF estatal, María de Villarreal, así como por los titulares de los poderes Legislativo y Judicial, el gobernador afirmó que en Tamaulipas “la política ha dejado de dividir” y que hoy se vive una nueva era de respeto y pluralidad.
“Se gobierna para todos, pero siempre dando preferencia a quienes menos han tenido. Hemos devuelto las instituciones al pueblo”, expresó.
En su exposición, apoyada con material audiovisual, Villarreal Anaya repasó los principales proyectos de infraestructura y desarrollo que consolidan al estado como una potencia logística: la Agencia Nacional de Aduanas en Nuevo Laredo, el Corredor Norte del Golfo de México, el tren de pasajeros Saltillo–Nuevo Laredo, la modernización de distritos de riego, la construcción de hospitales del IMSS-Bienestar y del ISSSTE, además del nuevo acueducto Guadalupe Victoria en Ciudad Victoria.
El mandatario también destacó la labor del DIF Tamaulipas y el impacto del programa “Lazos del Bienestar”, símbolo —dijo— del trabajo social con rostro humano que impulsa su administración.
Reiteró su apoyo total a la presidenta Claudia Sheinbaum y llamó a los tamaulipecos a mantener la unidad. “Tamaulipas está de pie, fuerte y decidido a seguir avanzando por la ruta de la transformación”, concluyó.