La rehabilitación de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales (PITAR) en Nuevo Laredo avanza de manera significativa y ya alcanza el 70 por ciento de progreso, gracias a la coordinación entre los tres niveles de gobierno y una inversión que supera los 82 millones de dólares, gestionada en conjunto con el NADBANK y la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Durante un recorrido por las instalaciones del proyecto, el gobernador Américo Villarreal Anaya destacó el impacto que tendrá esta obra en el saneamiento del agua en la frontera y subrayó el trabajo colaborativo del gobierno municipal, la Comisión Nacional del Agua y el Banco de Desarrollo de América del Norte. Con esta modernización, la planta podrá procesar hasta mil 360 litros de aguas residuales por segundo, contribuyendo al cuidado del río Bravo.
Acompañado de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas, el mandatario escuchó la explicación del secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, quien detalló que esta planta, junto con la Oradel y la Norponiente, permitirá que Nuevo Laredo trate el 100 por ciento de sus aguas residuales. El Gobierno de Tamaulipas aporta 9.5 millones de dólares a este esfuerzo, sumándose a las aportaciones federales y municipales.
En la supervisión también estuvieron presentes funcionarios estatales y municipales, así como directivos de Comapa Nuevo Laredo.